sábado, 6 de junio de 2009

Albun

Ahora te cuento que Tomás está bien, queriendo atención y, a veces, contención. La gata llora aunque le dé comida o agua. Quiere entrar y salir al mismo tiempo... me parece que te extraña. Los perros miran y no sé qué conclusión sacan. La casa está en orden y yo mucho mejor con Esteban. Hemos logrado valorarnos recíprocamente. Me hace bien, creí que todo estaba perdido.
Ile y las nenas como siempre: A MIL!!!!
A Pablo, a Lucas y a Beti los ví el domingo. Como siempre, tranquis y poco conflictivos. Suena el teléfono: Ile avisándome que Tomás se cayó encima de Maite y que en un rato me lo trae con Malena para llevar a Mai a una guardia. Yo, supuestamente me quedé en Tolosa para cuidar a Tomi en tu lugar, sin saber que Ile lo había invitado a dormir... y verás cómo va todo... Hasta las 22:00 puedo quedarme con ellos, luego me voy a un asado de mi laburo.
¿Cómo están ustedes ma?
Seguro con calor. En La Plata el frío nos tiene duros y con pocas ganas de movilizar.
MARCHAS, las que quieras y en el horario que menos imaginás. La ciudad siempre una mugre y en la parada una nena le dice al padre que un señor probó, no le gustó, envolvió y tiró a la vereda algo que chupó. El colectivero se asustó porque cuando me oyó rabiar: - "¡momento!" a toda furia y con asco cuando quiso arrancar sin esperar que subiera. Me lo imaginaba viejo y resongón, pero era un pendejo que parecía re bueno.
Hoy, lo más actual, lo último, lo más nuevo es lo que te acabo de contar.

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